(EL ARTE FLEXIBLE)
El Ju-Jitsu o Jiu-Jitsu como normalmente se conoce, es el Arte o principio de la suavidad, está basado en la idea de la no-resistencia al adversario,
aprovechando su fuerza para vencerle. De distinto modo que el combate en Occidente, el desarrollo del combate Oriental ha estado bien documentado, aunque durante la Era Feudal en el Japón, del Siglo XI hasta finales del XIX, fue guardado como un programa de entrenamiento monopolizado por los guerreros Samurais, cuya diligencia y bravura ha permanecido inimitada hasta hoy.
Los orígenes del Jiu-Jitsu los podemos encontrar en uno de los documentos más antiguos del Japón, del Siglo I a, D. C., el Nihon Shoki, donde se relata la lucha cuerpo a cuerpo ante la presencia del Emperador Suizin, en la que Nomi – No – Sukume acaba dando muerte a su rival Taima – No – Kea ya.
Son los Samurais, guerreros feudales al servicio de un “Señor”, quienes recogen y perfeccionan estas técnicas para poder satisfacer las necesidades que para cumplir sus misiones ellos tenían, no conformándose con lograr proyectar a su adversario por tierra y desarrollando técnicas que
les permitieran, inmovilizar, luxar, estrangular o poner fuera de combate a su adversario. Al tener que llevar los Samurais puesta la armadura, las
técnicas que realizaban debían supeditarse a la movilidad que ésta les permitía. Es por esta razón que la evolución de la armadura estuvo siempre vinculada a la de las técnicas que se empleaban.
Durante la Era Kamakura (Siglos XII al XIV) llegan procedentes de China el Budismo y las Artes y armas chinas de combate. Por este tiempo el fundador del Gobierno Kamakura, Minamono – No – Yorimoto practica con un manuscrito japonés de Jiu-Jitsu, el Gukansho, un sistema denominado Tegiki. |